Las recomendaciones sobre virus respiratorios han cambiado desde los primeros años de la pandemia. Para decisiones sobre COVID-19 u otras infecciones, consulta las indicaciones sanitarias vigentes en tu zona y las recomendaciones de profesionales de la salud.
Limpieza y desinfección de superficies
En la mayoría de los hogares, la limpieza habitual de las superficies es suficiente. Los CDC recomiendan limpiar con regularidad las superficies que se tocan a menudo y limpiar las demás cuando estén sucias. La desinfección suele reservarse para situaciones como la presencia de una persona enferma o de alguien con mayor riesgo de enfermar gravemente.
Limpia primero y, si hace falta desinfectar, utiliza un producto indicado para esa superficie. Sigue las instrucciones de la etiqueta, ventila la estancia y no mezcles productos químicos.
Ropa y textiles
Lava la ropa, las toallas y la ropa de cama con detergente, siguiendo las instrucciones de cuidado de cada prenda y la temperatura recomendada. No es necesario aplicar una temperatura fija a toda la ropa por haber salido de casa.
Ventilación y aire interior
Para reducir partículas respiratorias en interiores, los CDC recomiendan introducir aire fresco, mejorar la ventilación y, cuando sea posible, utilizar un purificador de aire con filtro HEPA adecuado al tamaño de la estancia. Abrir ventanas puede ayudar si es seguro y la calidad del aire exterior lo permite.
Un perfume de hogar puede aportar aroma, pero no sustituye la ventilación, la filtración ni un producto desinfectante autorizado. No debe describirse como una medida para prevenir infecciones sin pruebas específicas que respalden esa afirmación.
Consulta las guías oficiales para más detalles: Cómo limpiar y desinfectar el hogar y Cómo mejorar la calidad del aire para prevenir virus respiratorios.
Importante: este artículo ofrece información general, no recomendaciones médicas individualizadas. Las guías pueden cambiar; consulta las fuentes sanitarias actuales.