Piel madura en invierno: cuidados suaves y cuándo consultar
Con la edad, la piel puede volverse más seca y sensible. El frío y el aire seco también pueden favorecer la sequedad y el picor. Las necesidades varían de una persona a otra y algunos medicamentos o problemas de salud influyen; si hay lesiones, picor intenso o sequedad persistente, consulta con un profesional sanitario.
Una rutina sencilla para el invierno
- Usa agua templada, no muy caliente. Los baños y duchas cortos pueden ayudar a evitar que la piel se reseque.
- Limpia con suavidad. Elige un limpiador suave y sin perfume si la piel se irrita o está seca. Evita frotar con fuerza.
- Aplica hidratante después del baño. Seca la piel con toques suaves y aplica una crema o ungüento adecuado mientras todavía está ligeramente húmeda. Si un producto causa irritación, deja de usarlo y consulta.
- Protégete del frío. Usa ropa adecuada y guantes cuando salgas. Si el aire interior es muy seco, un humidificador puede ser útil; sigue sus instrucciones de limpieza.
- Observa cambios en la piel. Consulta si aparecen heridas que no cicatrizan, cambios nuevos o manchas que evolucionan.
Hidratación y alimentación
Las necesidades de líquidos dependen de cada persona, su salud, medicación y actividad. No existe una cantidad única adecuada para todo el mundo. Sigue las indicaciones de su equipo sanitario, especialmente si tiene una enfermedad o una pauta de restricción de líquidos. Una alimentación variada forma parte del cuidado general, pero no debe presentarse como una forma probada de prevenir o retrasar el envejecimiento cutáneo.
Higiene y cuidado cuando se necesita ayuda
Para ayudar a una persona mayor a lavarse, utiliza agua templada y movimientos suaves; seca sin frotar, sobre todo en los pliegues. Si la persona permanece encamada, tiene heridas, dolor o una afección cutánea, pide orientación al equipo que la atiende sobre la higiene y el cuidado de la piel.
Sobre los jabones y productos de cuidado
La saponificación en frío describe un método de elaboración, pero no demuestra por sí sola que un jabón hidrate, proteja o sea adecuado para todas las pieles. Comprueba la etiqueta y el uso previsto de cada producto. Si la piel está muy seca o reacciona con facilidad, consulta con un profesional sanitario qué limpiador e hidratante pueden ser apropiados.
Estas recomendaciones son generales y no sustituyen una valoración clínica. Puedes leer más en la guía del National Institute on Aging sobre cuidado de la piel y envejecimiento y en las recomendaciones de la American Academy of Dermatology para personas de 60 y 70 años.