Limpieza de la casa de verano: guía para volver a un hogar limpio
Una casa que permanece cerrada durante semanas o meses necesita una puesta a punto antes de volver a utilizarla. Polvo, humedad, olores y textiles son algunos de los puntos que conviene revisar.
1. Ventila antes de limpiar
Abre las ventanas cuando las condiciones exteriores lo permitan y deja renovar el aire antes de empezar.
2. Revisa humedad y posibles filtraciones
Comprueba paredes, techos, armarios y zonas poco ventiladas. Si detectas humedad persistente, localiza la causa antes de limitarte a limpiar la superficie.
3. Limpia de arriba abajo
Empieza por zonas altas, estanterías y muebles y deja el suelo para el final. Así evitarás volver a ensuciar superficies ya limpiadas.
4. Lava los textiles
Revisa cortinas, sábanas, toallas y otros textiles y lávalos según sus etiquetas. No guardes ningún tejido húmedo.
5. Cocina y baño
Limpia frigorífico, armarios, encimeras, sanitarios y zonas húmedas. Utiliza productos compatibles con cada superficie.
Para superficies compatibles puedes consultar el Limpiador Universal Nº410.
6. Revisa la lavadora
Si la vivienda tiene lavadora, comprueba goma, cajetín y tambor antes de utilizarla después de un periodo prolongado.
Antes de cerrar la casa de verano
- Lava y seca los textiles.
- Deja armarios y espacios completamente secos.
- Retira alimentos perecederos.
- Revisa humedad y filtraciones.
- Sigue las instrucciones de mantenimiento de cada instalación.
Preguntas frecuentes
¿Por dónde empezar a limpiar una casa cerrada?
Empieza ventilando y revisando humedad. Después limpia de arriba abajo y termina con los suelos.
¿Cómo quitar el olor a cerrado?
Ventila, lava los textiles y busca posibles fuentes de humedad. Si el olor persiste, revisa armarios, desagües y zonas poco ventiladas.